Más
bien poco se sabe de los orígenes de Robleda. Imaginemos pues
que va de la mano del conjunto de la Comarca. Remontándonos
al pasado más remoto, parece ser, solo parece ser, pues pocos
datos concretos hay, que los primeros asentamientos producidos en
Sanabria datan de los siglos III y IV antes de Cristo, de ellos dan
cuenta los Castros (poblados fortificados rodeados de terraplenes,
fosos o murallas) de difícil acceso, de origen Celta, descubiertos
en varios puntos de la Comarca mediante estudios recogidos por Arroyo
Esparza y Evaristo Gestoso, entre otros.
En lo concerniente a estos asentamientos deben destacarse: el Castro
en Castellanos, el Cucurutu en Asturianos, el Castriello en Avedillo,
los Castros en Castro, el Castriello en Doney, los Corralones y la
Cigarrosa en Espadañedo, el Castro en Hermisende, Cuturuño
en Lobeznos, As Muradellas y el Castrillón en Lubián,
Castrello, Trabazos y el Castro en Palacios, la Alcubilla en Rábano,
Castriello y el Castro en Ribadelago, la Plaza en Sampil, el Castro
en San Román, Majada del Castillo en Sejas y el Castro en Terroso.
La cultura Celta se extiende por Galicia y Asturias con tendencias
agricultoras y ganaderas. León no escapa de su expansión
y por tanto podemos pensar que debido a proximidad, costumbres, dialecto,
modo de trabajar la tierra, etc. descendemos de ellos.
Posteriormente hasta esta zona llegó la dominación romana
sobre el siglo I a.d.C, que guerrea contra estos duros pobladores,
fundando y estableciendo su cuartel general en Puebla y a su vez construyen
calzadas, puentes y caminos que comienzan a unir Sanabria con otras
zonas de Zamora como Toro y Benavente.
Visigodos y Musulmanes nos invaden igualmente y aportan su cultura.
Puebla es una zona neurálgica en la Reconquista. La cristiandad
se había extendido por toda España y como en cualquier
lugar, Sanabria depende de diócesis ajenas y se divide en parroquias.
No se libró, igualmente de las guerras entre reinos –
León, Portugal – donde los señores feudales recibían
su premio por la colaboración prestada, repartiéndose
las tierras y obligando a los habitantes a abonar los impuestos que
cada cual exigía. Esto, unido a que los religiosos establecidos
en la zona igualmente generaban ingresos a costa de los más
pobres, hace que el Rey Alfonso IX de León, que previamente
había organizado la zona, política y militarmente, dada
su frontera con Portugal, promulgue los Fueros
de Sanabria, en un intento de frenar esos abusos, en 1220.
Estos fueros, que efectivamente se dictan para favorecer al necesitado,
contienen normas que los subyugan aún más si cabe. Por
ello, Alfonso X El Sabio, modifica parte de esos fueros en 1273 de
forma que, sin llegar a conseguir que el aldeano pueda generar demasiada
riqueza, si cuando menos, elimina ciertas normas insidiosas.
Durante el siglo XIV Puebla y sus adyacentes pasan a ser propiedad
de Juan de Alburquerque y su esposa. Esta lo dona posteriormente al
conde Fernando de Castro. Durante el reinado de Pedro I es cedido
a Rodríguez de Sanabria. La zona va pasando de mano en mano,
de Conde en Conde (Los Ponce, Roderico, Rodrigo Pérez, Men
Rodríguez, Diego Losada, Alonso Pimentel, etc.) que comparten
las tierras con la Iglesia hasta la Desamortización de Mendizábal
a finales del siglo XVIII.
La desamortización fue un largo proceso histórico, económico
y social, iniciado en España a finales del siglo XVIII y cerrado
ya muy entrado el siglo XX (16 de diciembre de 1924). Consistió
en poner en el mercado, mediante subasta pública, las tierras
y bienes no productivos propiedad de la Iglesia, órdenes religiosas
y titulares nobiliarios que se habían hecho con ellos mediante
pagos en especie de los propios Reyes. El fin principal de la desamortización
era formar una clase media de ganaderos y labradores a los que se
hacía propietarios y en definitiva a los que se les cobrarían
impuestos por sus fincas adquiridas y por su riqueza.
De
ROBLEDA en particular conocemos, según estudio publicado por
la Comisión de Santa Ana (Robleda, oteando el pasado)
“Datos del archivo Parroquial: Iglesia de la Santa Cruz.
En el 1750, libro de Fábrica de Robleda, en la primera página
se dice que la Iglesia y la Panera, se hallan muy estropeada y destrozada;
no sabemos si se refiere a otra obra, o a la edificación actual.
En el año 1900, un sacerdote al enumerar las fincas propiedad
de la Iglesia, dice que a cerca del origen de la misma, no hay constancia
ni ningún dato, que aporte luz para conocer su asentamiento.
Consideramos que al ser una Iglesia, dependiente de Chaguaceda, no
se haga mención en algunos documentos, puesto que se cita a
Chaguaceda y sus anejos sin especificar. Tenemos en este sentido una
iglesia matriz y barrios (Algo existente todavía en Galicia).
El Monasterio de San Martín de Castañeda la consideró,
al ser originariamente dependiente de Chaguaceda, incluida en la donación
del Rey Fernando II, a través del Caballero Pedro de Remesal
en el 4 de marzo de 1167.
El Patrono, es la "Santa Cruz". Entre Paramio y Robleda
hay un lugar con esta denominación, lo cual podemos pensar
en un traslado porque sería mejor lugar, quizá origen
de una Ermita en el campo, abierto en el antiguo paso a Galicia, para
cruzar el Río Tera, entre el pueblo de Valdespino y la otra
rivera. (El puente románico es del año 1111).
La devoción a la Santa Cruz, está en relación
con la Ermita de Santo Toribio, del pueblo de Ferreros, dada la devoción
que el Santo Obispo de Astorga, tenía a la Cruz, como poder
para combatir toda clase de males. Por eso, la puerta de la Iglesia
lleva las catorce letras que indican el conjuro contra la peste y
contra todo maleficio diabólico, método para ahuyentar
brujas y mal de ojo en algunas zonas rurales, muy en relación
con la época del siglo XVII.
La Iglesia por su pequeño espacio indica que no es una parroquia,
sino una Ermita, con atributos especiales para los fieles que se vieron
acosados por los espíritus.
El topónimo de Robleda nos viene dado por la abundante vegetación
de roble. Se ha de suponer que junto con Chaguaceda, es de la época
de la repoblación demográfica, ocupando tierras y pagando
impuesto al Monasterio y a los Reyes de León.
El pueblo de Chaguaceda, desaparece en casi su totalidad entre el
año 1809 y 1813. En esta época, ya Robleda comienza
a crecer, es de suponer por el aprovechamiento de sus prados y el
aumento de fincas de cultivo de cereal para sus ganados.
Robleda es cabeza del Ayuntamiento de su mismo nombre al que se hallan
agregados los pueblos de Cervantes, Ferreros, Paramio, San Juan de
la Cuesta, Sampil, Triufé y Valdespino y los barrios de Lagarejos
y La Gata. Linda con Paramio, Triufé, Sampil, Cervantes y Castellanos.
IGLESIA DE CHAGUACEDA
Según estudio publicado por la Comisión de Santa Ana
(Robleda, oteando el pasado),
Datos
del archivo Parroquial.
IGLESIA DE "CHAGUACEDA" La expresión CHAGUACEDA,
tiene su origen el topónimo Chaguazo (expresión gallega,
igual a carpazo), arbusto o planta baja de zona húmeda. Por
esta expresión y teniendo cerca otro lugar en Orense, llamado
Chaguazoso, podemos caer en la hipótesis de que sus repobladores
eran gallegos, para ocupar zonas de fácil acceso a los moros,
sin ser muy visibles dentro de un pequeño valle.
En el año 1167, el Abad Venerable, Martín, recibe dos
donaciones del Caballero Pedro Remesal, estas son "San Esteban
de Chaguaceda" y "Barrolino". El rey Fernando II, le
había otorgado estos dos pueblos, "por los servicios prestados",
es de suponer por su colaboración contra los moros.
En el año 1214, bajo el mandato del Abad Diego Rodríguez,
el Monasterio recibe donaciones de heredad, y parte de las Iglesias
de San Esteban y San Salvador de Barrolino, por lo cual sabemos que
son dos pueblos contiguos, pero distintos.
La hipótesis de su desaparición (1809-1813), se puede
barajar entre la peste y/o la guerra de los franceses, dado que muere
mucha gente joven por año. Con motivo de una visita del Excmo.
Sr. Obispo de Astorga, en el año 1743, a la Iglesia de San
Amaro, en el pueblo de Triufé, se firma la visita en el lugar
de Chaguaceda, iglesia matriz de Bárrolino, Sampil y Robleda.
Su patrono es San Esteban, protomártir, cuya fiesta es el día
26 de diciembre.
En el año 1750, hay datos de que ya en Robleda, se cobran las
primicias y se nombran Mayordomos, sin embargo en los libros Parroquiales,
de Bautismo, Matrimonios y Defunciones, constan en el libro de Chaguaceda.
Se da por desaparecida documentación anterior por no constar
el libro de Fábrica que tuvo que existir, pero si constan cuentas
del año 1719, referente a las propiedades que la iglesia de
Chaguaceda cobraba a través de su Párroco”
A finales del siglo XIX inicio del XX habitantes de Robleda emprenden
un éxodo importante hacia Cuba, Argentina y Estados Unidos.
Muchos de sus vecinos parten a buscar fortuna regresando años
más tarde.
Otro éxodo, este más importante se produce en los años
sesenta y setenta del pasado siglo hacia ciudades como Zamora, Bilbao,
Sevilla, Huelva, Barcelona y en especial hacia Madrid. En ellas nuestros
abuelos, padres y muchos de nosotros emprendemos una vida nueva. Hostelería
y Servicios son nuestras ocupaciones principales.